Kupat Gemel (fondo de previsión)
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La Kupat Gemel (קופת גמל), el fondo de previsión, es un instrumento de ahorro a largo plazo en Israel. Para la mayoría de la gente hoy es un producto de jubilación: se aporta dinero durante los años de trabajo, el fondo lo invierte durante décadas y se cobra al jubilarse. Esta guía explica cómo funciona un fondo de previsión, qué cambió con la reforma de 2008, las reglas fiscales y cómo comparar fondos.
Qué es un fondo de previsión
Un fondo de previsión es una cuenta de ahorro gestionada por una casa de inversión o una compañía de seguros. Tú y, si eres asalariado, tu empleador aportáis dinero a ella, y el fondo invierte ese dinero en los mercados según la modalidad que elijas. El saldo se acumula a lo largo de tu vida laboral y está pensado para sostenerte una vez que dejas de trabajar. Es uno de los pilares principales del ahorro a largo plazo en Israel, junto a los fondos de pensiones y los fondos de estudios.
La reforma de 2008: pagos mensuales de pensión
La forma en que paga un fondo de previsión cambió en 2008. El dinero aportado a partir de ese año se trata como gemel para renta vitalicia (gemel le-kitzba): al jubilarse se convierte en una pensión mensual de por vida en lugar de un único pago en efectivo. El dinero ahorrado en fondos más antiguos, anteriores a la reforma, a menudo todavía puede cobrarse como capital único con las reglas anteriores. Por eso se habla de dinero de previsión antiguo y nuevo, y esa diferencia determina cómo y cuándo puedes acceder al ahorro.
Cómo se financia
En el caso de un asalariado, las aportaciones son un porcentaje del salario mensual, repartido entre el empleado y el empleador y pagado automáticamente desde la nómina. Los trabajadores autónomos pueden aportar a un fondo de previsión por su cuenta. En ambos casos los ingresos se reconocen a efectos fiscales hasta unos topes anuales, lo que forma parte de lo que hace atractivo al fondo como destino del ahorro a largo plazo.
Los beneficios fiscales
Las aportaciones reciben una desgravación fiscal dentro de los topes legales, de modo que aportar al fondo reduce tu base imponible actual. Las ganancias de la inversión no tributan año a año mientras permanecen en el fondo, así que el dinero capitaliza sobre el importe íntegro y no sobre una cifra ya gravada. El impuesto se liquida en el momento de la retirada, y el tratamiento depende de si el dinero se cobra como renta vitalicia o, en el caso de los fondos antiguos que reúnan las condiciones, como capital único.
Cómo acceder al dinero
Como un fondo de previsión moderno está concebido para la jubilación, la salida natural es una renta vitalicia mensual a partir de la edad de jubilación. El dinero antiguo, anterior a 2008, puede estar disponible como capital único una vez cumplidas las condiciones. Sacar el dinero antes, fuera de las reglas, suele suponer una fuerte carga fiscal, así que lo mejor es tratar el fondo como dinero apartado para el largo plazo.
Modalidades de inversión
Un fondo de previsión ofrece varias modalidades, desde las de fuerte peso en renta variable hasta las de fuerte peso en bonos, además de modalidades que replican índices y modalidades por edad que se vuelven automáticamente más prudentes a medida que envejeces. Eliges la modalidad que se ajusta a tu edad y a tu tolerancia al riesgo, y puedes cambiar de modalidad dentro del fondo sin generar un hecho imponible, de modo que puedes irte adaptando conforme cambia tu situación.
Comisiones de gestión y cómo comparar
El fondo cobra una comisión sobre el saldo y, en algunos casos, sobre los ingresos, ambas con un tope establecido por la regulación. A lo largo de una vida de ahorro de treinta o cuarenta años, incluso una diferencia de unas pocas décimas de punto porcentual se convierte en una suma cuantiosa, porque la comisión se cobra cada año sobre un saldo creciente. Al comparar fondos, fíjate en la rentabilidad neta a largo plazo, ponla junto a la comisión y compara fondos de la misma modalidad. Todo esto puedes hacerlo en nuestro sitio con datos oficiales.
Solo información general, no es asesoramiento. Fuentes: datos de la Autoridad del Mercado de Capitales y Kol-Zchut.